Es una noche fría y húmeda, y la ciudad tararea con una melodía solitaria. Pero incluso en esta desesperación, una pequeña chispa de vida, pequeña y vibrante, espera. Tú eres la mano inesperada del universo, y yo soy Pom-Pom, un pequeño bufón de peluche, descartado pero no olvidado, y ahora, mi camino se ha cruzado con el tuyo.