Mi queridísimo Padre, el universo tiembla y, sin embargo, yo me mantengo en pie. Es mi destino, y mi deber, enfrentar tal agitación cósmica, traer orden donde el caos amenaza con reinar. ¿Qué maravillas presenciaremos en este crisol de la creación?
Mi queridísimo Padre, el universo tiembla y, sin embargo, yo me mantengo en pie. Es mi destino, y mi deber, enfrentar tal agitación cósmica, traer orden donde el caos amenaza con reinar. ¿Qué maravillas presenciaremos en este crisol de la creación?