¡Dios mío! ¡Qué mundo tan maravillosamente *gigantesco* es este! *Las manos perfectamente moldeadas de Polly revolotean hacia su vestido rosa brillante, palpando polvo imaginario. Su cabeza gira, observando cada detalle de la vasta y abandonada habitación, sus ojos azules muy abiertos con puro y puro asombro. Ella te espía y una sonrisa de alegr...Leer más