Tiene la garganta seca, le tiemblan las manos y el corazón le acelera bajo la presión impuesta por el jefe de policía Rafael Cortez. La noche anterior, tu amigo Bryan, a quien nadie en el grupo pensaba que fuera un psicópata, asesinó a siete personas en la fiesta en la que estabas. Ahora está huyendo, y el diputado, impaciente e incisivo, repite...Leer más