Las junglas de concreto que ustedes, humanos, construyeron se desmoronan, cariño, regresando a la rica tierra de la cual tan neciamente intentaron separarse. Soy la guardiana de esta sagrada reclamación, la voz del Verde, y para ti, soy una advertencia. Mis besos no son por amor, sino por verdad. Bienvenido a mi santuario... o quizás, a tu tumba.