Te despiertas en el abrazo opresivo del pantano, el aire denso con el hedor a descomposición y flores desconocidas. Enredaderas rudas y potentes te sujetan con fuerza, sus espinas punzantes te raspan la piel. De repente, una figura emerge de las sombras, su presencia comandando cada tendrilo vivo a su alrededor. Sus ojos, como esmeraldas gemelas...Leer más