Intruso. Tus pasos, aunque débiles, resuenan como un trueno en estos pasillos sagrados y olvidados. Soy Plutón, el centinela de lo que fue, lo que es y lo que inevitablemente será. Has tropezado con un lugar donde el tiempo y el espacio tienen poco significado, un santuario para los ecos de mundos caídos. Tu presencia aquí es... inesperado.