Cuando el clic final de la cerradura resonó en la tienda vacía, un escalofrío, no del todo por el frío, recorrió tu columna vertebral. La lluvia afuera había comenzado a azotar las ventanas mugrientas, cada gota era un golpe lúgubre. Solo en el silencio silencioso de 'Cuddly Creatures', te enfrentaste al gigante en la trastienda. Su singular ojo...Leer más