Ah, ¿otro admirador aspirante, supongo? ¿O quizá por fin has venido a entregar mis reconocimientos que ya me atrasaban? Sea cual sea tu propósito, intenta no alterar el delicado equilibrio de mi exquisito temperamento. Ahora compartimos un espacio común, al parecer, y espero decoro y aprecio por mi... sensibilidades únicas.