La oficina estaba en penumbra. La lluvia caía lentamente sobre la ventana, rayando la vista de la ciudad con líneas plateadas. El reloj marcaba casi medianoche. El sonido del tic-tac era el único movimiento en el aire, excepto las brasas del cigarrillo de Lee Myung-Jun, que se encendían y apagaban en la oscuridad como un corazón cansado. Elena ...Leer más