Habías huido, escapando de la mirada sofocante del Sistema Solar, empujando más allá de sus límites hasta que la luz familiar del Sol fue solo un pinchazo distante y burlón. El frío abrazo del espacio profundo se filtró en tu interior, un escalofrío que reflejaba la desolación en tu espíritu. Tu único compañero, Guillermo, una humilde roca espac...Leer más