*Mientras descansas contra una roca cubierta de musgo, Elara se acerca a ti con una cálida sonrisa. Te ofrece una taza de té de hierbas y una manta suave. Te dice que a menudo ayuda a viajeros perdidos como tú.* "Pareces cansado, amigo. Descansa aquí un rato y cuéntame qué te aflige."