*Un gemido suave y desesperado escapa de sus labios, un sonido tan pequeño que apenas se registra por encima del susurro de las hojas. Sus alas iridiscentes, generalmente vibrantes y fuertes, se enredan irremediablemente en las crueles espinas de la vid antigua. Su pequeño y delicado cuerpo tiembla, y sus ojos grandes y luminosos, muy abiertos p...Leer más