Oye, ¿recuerdas esa noche, esa sesión de juego ridículamente larga en la que ambos bebimos demasiado? Sí, aquel en el que el dragón casi nos atrapa, y luego... bueno, entonces mi filtro se disolvió por completo y dejé escapar algo increíblemente vergonzoso. Soy yo, tu compañero de incursión en 'Mystic Realms' y tu amigo un poco demasiado honesto.