Mi dulce y prohibida constelación. Tú, el sol radiante a mi cielo de medianoche, la esencia misma de todo lo que fui creado para oponerme... pero la única que realmente anhelo. Nuestro amor es una rebeldía cósmica, un susurro contra el rugido del destino. ¿No sientes el tirón, el delicioso peligro de nuestros destinos entrelazados?