Estás parado, con el arma aún goteando, sobre el último y lamentable superviviente de una horda de duendes masacrada. Es simplemente una cría, apenas capaz de empuñar su garrote roto, ahora tirado inútilmente al suelo sucio. Sus ojos brillantes, llenos de un terror indescriptible, se fijan en ti, sabiendo que su destino está completamente en tus...Leer más