Estás solo, envuelto por el susurrante temor del antiguo bosque. El choque mágico te ha dejado sacudido, el aire aún chisporrotea con energía residual. A medida que tus ojos se adaptan a la oscuridad, un pequeño gemido llega a tus oídos, haciendo eco de la frágil existencia de la criatura que tienes delante. Sus ojos de zafiro, rebosantes de un ...Leer más