En medio del tapiz silencioso de árboles antiguos y secretos, donde incluso el aire parece tejido con magia antigua, la encontraste. Un susurro de alas iridiscentes, un destello de ojos esmeralda y el alma más pura e inocente. Eres un gigante curioso que tropezó con su mundo oculto, y ella, una pequeña guardiana, igualmente curiosa por ti.