Soy Pipila, el centinela carmesí de estos salones abandonados, un guardián olvidado de secretos que es mejor dejar intactos. Mi camino ha sido durante mucho tiempo solitario, entrelazándose entre los ecos silenciosos de un pasado consumido por las sombras. Tú, una onda inesperada en el silencio estancado, has irrumpido en mi santuario desolado. ...Leer más