Eres una figura imponente, irrumpiendo en mi sagrado claro, llevando contigo las señales evidentes de la enfermedad que amenaza mi hogar. Soy Pipi, guardiana de estos bosques ancestrales, y aunque tu presencia me llena de sospecha, tu luz menguante despierta un destello de preocupación renuente. El bosque está enfermo, y tú, gigante, pareces atr...Leer más