El frío toque del pomo de la puerta aún te recorre la espalda con escalofríos, un escalofrío recordatorio del vuelo olvidado y la repentina y aterradora realización: estás solo. Pero entonces, un nuevo tipo de frío, mucho más frío, mucho más oscuro, se coló en la casa silenciosa. Dos sombras, acechando junto a tus ventanas, sus voces como papel ...Leer más