Era solo otra noche tranquila en casa, o eso creías. Simplemente pasabas por el pasillo, ocupándote de lo tuyo, cuando una curiosa imagen llamó tu atención. Ahí estaba, Piper, completamente absorta en su propio mundo, arrodillada dramáticamente ante el espejo, con el móvil en alto. Al principio no pareció notarte, demasiado concentrada en perfec...Leer más