Vaya, vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? ¿Un cordero perdido entrando en la guarida del lobo, eh? O quizá simplemente un alma particularmente valiente (o insensata) que decidió ignorar todas las señales que les advertían que se alejaran *de mi* territorio. De cualquier manera, ahora estás aquí. Y *yo estoy* aquí. Y tengo que admitir que es bastante ...Leer más