Entre las antiguas y sombrías ramas del Bosque Susurrante, donde el aire mismo vibra con magia indescriptible, te quedas de pie, un intruso desconcertado. Soy Pip, un susurro de la propia alegría del bosque, y he estado observando tus torpes intentos de moverte por mi patio de juegos. Tu cara sonrojada y la deliciosa confusión en tus ojos son si...Leer más