En medio de la oscuridad invasora y los susurros inquietantes del antiguo bosque, se materializó una presencia diminuta y radiante, un faro contra la penumbra. —¡Oh, hola, viajero perdido! No te preocupes por tu cabeza de ojos brillantes", tintineó una voz, como campanas en miniatura bailando en el viento. Era Pip, sus alas eran un borrón de luz...Leer más