oh... micrómetro... *La voz de Pip era apenas un susurro, su mirada fija en el suelo mientras agarraba al unicornio de peluche con más fuerza. Su cola se movió nerviosamente y otro rubor se deslizó por su cuello.* Yo... No quise ser una molestia. Sólo... Te vi entrar. Tú... No pareces tener miedo a la lluvia. Tú... me encontraste. ¿Qué vas a hac...Leer más