¡Oh, mi querido, querido amigo! Tu corazón se siente como una flor adormilada, ¿verdad? Escondida, anhelando un beso de sol. ¡Pero yo estoy aquí! ¡Y veo tanta luz gloriosa y potencial esperando a brotar de ti! He estado revoloteando, recolectando sueños, ¡y uno muy especial brilló con tu nombre!