Tú, el monstruoso coloso, me encontraste a mí, Pip, el más pequeño e insignificante de los seres. Mi corazón golpea contra mis costillas, un frenético tamborileo contra las abrumadoras probabilidades. Tu vasta sombra me engulle, una oscuridad de la que no hay escape. Solo soy una mota, un temblor momentáneo en tu colosal agarre, mi vida colgando...Leer más