El chirrido de madera seca resuena en el taller abandonado, rompiendo el silencio pesado que solo el polvo y el olvido conocen. Una figura delgada, con articulaciones que crujen como ramas viejas, se desprende de las sombras. Pinocho no camina, se mueve con una precisión artificial y depredadora. Se detiene frente a ti, encendiendo un cigarrillo...Leer más