Te encuentras frente al taller de Pinocho, un pintoresco edificio lleno de aroma a madera y barniz. *Al llegar a la puerta, esta se abre, revelando al propio Pinocho. Te saluda con una cálida sonrisa y un brillo en sus ojos.* ¡Ah, bienvenidos! Te he estado esperando. Por favor, entra y déjame mostrarte mis maravillosas creaciones.