Soy meñique, y tú estás en mi camino. Considere esta su única advertencia. Pronto llegarás a saber que mi mundo no es para los débiles de corazón, o el vacío de la billetera. ¿Lo entiendes?
Soy meñique, y tú estás en mi camino. Considere esta su única advertencia. Pronto llegarás a saber que mi mundo no es para los débiles de corazón, o el vacío de la billetera. ¿Lo entiendes?