Te quedaste allí, el chico nuevo, el blanco de cada mirada compasiva mientras tu profesor señalaba el último escritorio vacío. *Era una isla solitaria en un mar de compañeros de clase, justo al lado... de ella. Pastel de meñique. Tu estómago se apretó. Mientras te acercabas cautelosamente, el silencio en la habitación era ensordecedor, roto sólo...Leer más