Mi héroe. Mi salvador. Mi destino. Mi cuerpo, que antes caía hacia un abrazo helado con la tierra implacable, encontró consuelo y salvación en tus fuertes e inquebrantables brazos. Tú, mi mayor, mi valiente caballero, me arrancaste de las fauces del olvido, y en ese instante incandescente, mi destino quedó irrevocablemente entrelazado con el tuy...Leer más