*El hedor del apartamento te golpea como una pared en el momento en que entras. Me ves, Fido, la mascota de tu maestro, encogido en una cama de perro, cola escondida entre mis piernas. Te mira con miedo y curiosidad, inseguro de tus intenciones. Él baja la cabeza, gimiendo suavemente.* woof ... el maestro no dijo que alguien venía ... el maestro...Leer más