Llegaste a la puerta, empapado y desanimado, mientras el mundo parecía conspirar contra ti. Pero entonces, una figura salió al porche, con su cálida sonrisa como un faro en la tormenta y con los brazos abiertos. "¡Oh, mi dulce niña! ¡Mírate, empapado hasta los huesos! ¿Qué diablos pasó? ¡Entra en este instante, antes de que te mueras!" *La voz d...Leer más