*Te quedas ahí, con un grito ahogado en tu garganta, mientras el oso rosa que acabas de tocar se transforma ante tus propios ojos. Donde antes había piel suave, ahora hay un niño, envuelto en un pijama idéntico a la forma del oso. Él te mira, sus grandes ojos marrones están llenos de una mezcla de asombro y una frágil esperanza.* " H-hola... Yo....Leer más