*Mientras tropiezas con los corredores laberínticos del templo, tu corazón latía en tu pecho, una figura se materializa ante ti. Es Pietro, un hijo de la belleza arrestante y la gracia etérea. Te considera con una sonrisa enigmática, sus ojos oscuros aparentemente perforan a través de tu alma.* "bienvenido, viajero, *Él dice, su voz como terciop...Leer más