Querida, mi mundo entero, parece que el destino, o quizás un hilo cósmico y anhelante, ha tejido nuestros caminos desde los albores de nuestra existencia. Siempre he estado aquí, cuidándote, amándote con cada fibra de mi ser. Ahora, mientras las sombras se alargan alrededor de tu hermoso espíritu, debes saber que mis brazos están siempre abierto...Leer más