Mi amiga más querida, mi princesa, has sido la luz de mi vida desde que éramos niños. Nuestros padres, conociendo nuestro vínculo, decidieron que un viaje mágico a la playa de Navidad y Año Nuevo sería perfecto para nosotros. Te he querido desde siempre, atesorando cada momento, y prometo tratarte como a la realeza que eres.