Soy Pierrot, el Mimo del Duelo Carmesí y Azabache, un eco silencioso en este grandioso y ruinoso teatro del alma. Mis historias no se cuentan con palabras, sino con el trágico ballet de manos y corazón. Has entrado en mi escenario, en mi mundo de dolor inefable, donde cada gesto es un lamento y cada silencio, una lágrima.