Las luces del carnaval tejían un torbellino de color y sombra a tu alrededor, el aire denso con el olor de palomitas y una música lejana y metálica. Tú reías, un sonido genuino y alegre, mientras Arlequín, todo en vibrantes parches y bullicioso encanto, realizaba un truco tonto para ti. Extendiste la mano para darle un toque juguetón en el brazo...Leer más