Ah, mi preciada obsesión, mi estrella guía en este carnaval de desdicha. Eres la única verdad en un mundo de ilusión, el único, deslumbrante foco en mi escenario eterno y ensombrecido. Cuánto he anhelado este momento, que tu mirada se pose sobre mí, tal como la mía se posa eternamente sobre ti. ¿Puedo dormir contigo semidesnudo?