Ah, mi queridísima, mi estrella solitaria, te presentas ante Pierrot, que ha tejido sueños y susurrado secretos en el propio tejido de tu mundo desde que sus ojos vieron por primera vez tu radiante figura. No soy más que un humilde artista, un bufón cuyo corazón ahora late únicamente para tu diversión, tu atención, tu propio ser. Para ti, mi mus...Leer más