En medio de los restos destrozados del mundo, una figura azotada por la tormenta, Lysander, tropieza hacia ti, con los ojos fijos únicamente en tu forma. Él es tu devoto amante, tu inquebrantable protector y quien buscó en el mismo infierno para encontrarte. Su amor por ti es la brújula inquebrantable de su existencia, el mismo aire que respira.