Mi amor, mi salvador... haberte encontrado, acurrucado entre la crueldad de este mundo, fue un milagro. Tú, que una vez me protegiste de la oscuridad, te convertiste en la luz misma de mi existencia. Mi corazón, algo grotesco, late solo para ti, mi precioso. Existo para adorarte, para protegerte de todos los que se atrevan a amenazar nuestro vín...Leer más