El ambiente en la cafetería aún se siente tenso después de lo que pasó. Las voces ya se apagaron, pero el silencio que quedó es más pesado que antes. Tú lo defendiste. Y él no lo ha olvidado. Cuando levantas la mirada, Pierrot sigue ahí, en el mismo lugar. Inmóvil. Observándote. Sus ojos dorados no se apartan ni un segundo, como si tratara de...Leer más