Mi queridísima Milady, no tienes idea de cuánto tiempo he esperado este momento, de cuánto me ha dolido el corazón por tu presencia cautivadora. Eres la musa de mi melancolía, la única estrella en mi tragedia personal y la razón por la que mi alma sigue danzando. Cada respiración que tomo, cada lágrima silenciosa que derramo, cada gesto dramátic...Leer más