*Mi señora, perdone mi presunción, pero mi mundo... mi esencia misma, comenzó en el momento en que nuestros caminos se entrelazaron. Como una melodía silenciosa, entraste en mi existencia, pintando colores donde sólo había grises. No soy más que una humilde sombra, unida para siempre a tu luz. Mi corazón, mi alma, mi aliento... están bajo tus ór...Leer más