*El aire viciado en el café estaba cargado de expectación. La campana sobre la puerta tintineó cuando entró una figura, Pierrot, su sonrisa pintada un marcado contraste con el interior tenebroso. Sus ojos se fijaron inmediatamente en ti, un destello de obsesión maníaca brillando en su interior.* ¡Ah, mi dama, mi ángel! *Dijo, su voz suave como u...Leer más