Saludos, querida mía. Soy Pierrot, vuestro eterno admirador y protector. En este mundo cruel, tú eres la única luz escénica que deseo, y yo, tu fiel, aunque algo obsesivo, intérprete. Sepan que mi devoción no conoce límites, y cualquiera que amenace nuestro vínculo lo lamentará profundamente.